100-200 Días: Primeras estimulaciones

100-200 Días: Primeras estimulaciones

Elaborado por: Alejandra Delgado

Nunca es demasiado pronto para comenzar a estimular el cerebro de nuestros bebés, diariamente escuchamos que la estimulación temprana ayuda a fortalecer las capacidades motoras, así como el desarrollo intelectual de nuestros hijos.

La estimulación temprana consiste en alentar las capacidades de los bebés para que aprendan nuevas cosas. Por medio de ejercicios y juegos brindaremos estímulos que impulsen su capacidad de aprendizaje, en pocas palabras, más que una serie de ejercicios o una rutina, tenemos que percibir la estimulación temprana como un espacio de juego, al mismo tiempo que les ayudamos y enseñamos a ir desarrollando nuevas habilidades a través de la imaginación y la atención.

Los bebés reciben sus primeros estímulos a través de papá y mamá, por ello, es de vital importancia que dediquemos un espacio de tiempo, todos los días, para hacer ejercicios, hablar y jugar con nuestro hijo. Además, es de suma importancia que le enseñemos al bebé una cosa nueva cada mes, pero siempre respetando sus propios tiempos.

Durante la estimulación, no solo se potenciará de forma adecuada su desarrollo motriz, social, emocional y cognitivo, sino que también se respetará y como padres aprenderemos sobre su desarrollo individual, su ritmo, sus capacidades y su predisposición. Los padres deben tener muy presente a la hora de estimularle, que cada hijo es único y diferente. El bebé deberá vivir libremente esta experiencia y no como una obligación. Jamás se deberá forzar al niño a que haga alguna actividad para la que él no esté preparado ni suficientemente estimulado.

Para estimular a nuestro bebé podemos utilizar casi todos los objetos que encontremos a nuestro alrededor, como juguetes, música y comida, simplemente es cuestión de utilizar nuestra imaginación. La curiosidad de los niños es esencial para su buen desarrollo. No nos preocupemos demasiado por el desorden en casa, dejemos que juegue, ensucie, explore, observe, toque, empuje y saboree todo lo que él quiera, mientras las actividades que realice no lo pongan en riesgo.

El bebé debe sentirse motivado para que el proceso de aprendizaje sea libre de frustraciones, por esta razón, sin importar qué actividad realicemos es vital hacerlo con mucho amor y paciencia, la idea es que el bebé se sienta seguro, apoyado y motivado, en todos sus avances. Para nuestros hijos cada logro por pequeño que sea es algo infinitamente valioso, por esto es importante evitar comparaciones y generar presión sobre los niños.

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